Jose Luis Alvarez - Musico - General Roca Jose Luis Alvarez - Musico - General Roca
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Discografia

Todo empezó con mi primer guitarra – 2006

todo empezo con mi primer gitarra

Reseña

En su segundo material aparecen con fuerza tres temáticas; la agresión del hombre hacia la naturaleza, los paisajes patagónicos y un sentimiento de gran soledad personal. Continúa con la búsqueda musical en cuanto a nuevas formas, timbres y estilos . . . convencido de que todo es gracias a su primer guitarra.

Letras del disco

01 - Newen mapu

Tierra, viento, fuego, agua,
hombre, tiempo, bien y mal.

Cuando el hombre con el tiempo,
seque el agua y la tierra,
río y barro morirán.

Tierra, viento, fuego, agua,
hombre, tiempo, bien y mal.

Cuando el hombre con el tiempo,
prenda fuego en el viento,
cielo en llamas arderá.

Tierra y hombre ay ay ay,
newen mapu flor serás,
newen mapu flor serás,
newen mapu flor serás.

02 - Buscando un buen lugar

Tal vez te sorprendas una tarde, viajando hacia la cordillera,
Con ese sol cayéndose, entre los montes que te esperan.

En cada kilómetro que pase, la gran ciudad será un recuerdo,
Con sus horarios sus oficinas, con su antesala del infierno.

Buscando un buen lugar, en la cima de algún cerro,
Para ver mejor y contemplar, aquel valle de los sueños,
Para que en las noches puedas, caer entre las estrellas.

Tal vez en la ruta vos encuentres, a un mochilero haciendo dedo,
Un caminante sin más pertenencias, que su mochila y sus creencias.
Y dirán que hay paisajes sin fronteras, que aman andar por los caminos,
Que siempre alguien te enseña algo, que es posible un paraíso.

Buscando un buen lugar, en la cima de algún cerro,
Para ver mejor y contemplar, aquel valle de los sueños,
Para que en las noches puedas, caer entre las estrellas.

Y cuando al fin llegue la hora, en la que separen sus destinos,
Dirán un gracias por la confianza, será hasta el próximo camino.

Su marca deja el viento en la montaña, su marca deja el río sobre el suelo,
Cada lugar cada sendero, deja su marca en los viajeros.

Buscando un buen lugar, en la cima de algún cerro,
Para ver mejor y contemplar, aquel valle de los sueños,
Para que en las noches puedas, caer entre las estrellas.

03 - Angel 967

Si mis manos no llegan a tu alma mi amor,
si mi vida no alcanza contra el dolor,
si el ruido que llevo no te hace escuchar,
si esta línea de luz no te hace mirar.

Entonces voy a seguir,
hasta que encuentre la paz,
ya sin tu revolución,
ni esta carga de soñar.

Si no me dejas ver cual es tu religión,
si me acaricias yéndote de mi interior,
y sabés que mi alma se va a fracturar,
si se acerca un naufragio en medio de tu mar.

Entonces me voy a reír,
del gris de mi soledad,
de la sombra que quedó,
y mi forma de rodar.

04 - El viaje

Es de noche y ya me vuelvo, como otros tantos a casa,
sentado en el mismo asiento, del colectivo que viaja.

Desde ahí veo que todo, en un segundo se fue,
ya se perdió en el pasado, de la ruta en que viajé.

Pasan chicos y ventanas, el rostro de una mujer,
los ranchos de las orillas, y la luz del cielo aquel.

Se escapan aquellos días, del pibe que todo cree,
también deja mi ventana, ese amorcito tan fiel.

Pero estoy llegando a casa, ya abandono mi ventana,
el chofer sigue su viaje, y la noche lo acompaña.

Hombres que van del trabajo, nubes que tapan la luna,
y dos gatos solitarios, van quedando por la ruta.

Mis verdades mis mentiras, la fragilidad de ayer,
van pintando mi ventana, que no para de correr.

Pero estoy llegando a casa, ya abandono mi ventana,
el chofer sigue su viaje, y la noche lo acompaña.

05 - Alameda

Aquellos álamos de mi niñez,
Hoy dan sombra a mi corazón,
Cuando recuerdo sus brazos fuertes,
Y al viento oeste con su canción.

Eran tan grandes como mis ojos,
Y tan eternos como el calor,
Del sol entrando en la corteza,
De mi alma simple como era yo.

Veo las siestas en el verano,
A pura sombra y pura ilusión,
Y yo creciendo entre sus ramas,
Por las acequias y sin dolor.

Por el otoño todas sus hojas,
Robaban lento el color del sol,
Y me enseñaban en primavera,
La vida nueva hecha verdor.

Todos los pájaros vivían allí,
Llegando siempre bien al clarear,
Y me traían las melodías,
Que ahora más tarde vengo a cantar.

Aquellos álamos de mi niñez . . . . y al viento oeste con su canción.

06 - Primer amar

Yo tuve un primer amor, allá por los veinte años,
a primera vista fue y, desde entonces las extraño.

Ellas me abrazaron fuerte, se metieron en mi piel,
en mi pelo y en mi boca, besándome sin querer.

Su horizonte lejano,
remanso del alma,
me está esperando siempre,
donde no se acaba el agua.

Y acariciaron mis plantas, adivinado en mis pies,
que llegaba yo de lejos, donde de ellas nunca ves.

Me dejaron para siempre, huella de sal en el alma,
soles y lunas naciendo, desde su vientre esmeralda.

Su horizonte lejano,
remanso del alma,
me está esperando siempre,
donde no se acaba el agua.

07 - Como florcita en invierno

Como florcita en invierno, resistiendo el temporal,
creciendo en medio´el salitre, con aroma a soledad,
así es la pena que tengo, desde que echaste a volar.

Como un río en el desierto, escondiéndose del sol,
luchando por no secarse, y amargo ya de dolor,
así es el amor que llevo, puro silencio sin vos.

Ojalá llegue el invierno, y mate esta pobre flor,
y que el sol seque este río, llevándose esta canción,
adónde duermen las penas, de los que pierden su amor.

Como luna en noche negra, perdida en la oscuridad,
encerrada entre las nubes, triste y sin alumbrar,
así es esta zamba mía, que canta por no llorar.

Como un pájaro sin alas, que ya no puede volver,
a aquel nido que esperaba, su canto de verso y miel,
así es el recuerdo tuyo, cuando lo dejo crecer.

Ojalá llegue el invierno, y mate esta pobre flor,
y que el sol seque este río, llevándose esta canción,
adónde duermen las penas, de los que pierden su amor.

08 - Una musa en la oscuridad

Oscura pieza, llena de sombras,
Algo un susurro, entra y me nombra.

Pronto atraviesa, la noche en calma,
Su piel me roza, pero se escapa.

Hilo de luz, puro misterio,
Que viene y va, soltando sueños.

Frágil silueta, baila y desliza,
Versos pequeños, como una brisa.

Lenta se acerca, ya no se aleja,
Sus ojos tiernos, ya no me dejan.

Y por fin siento, su voz que es luna,
Aquí en mi pieza, cantando a oscuras.

09 - Canción de regalo

Si la tristeza te roba tus mejores ilusiones,
le corre un velo a tus sueños y revive tus dolores.

Esta canción te regalo, con mi guitarra y un sol,
para borrar de tu cielo, toda nube de dolor,
y dibujar en tu alma, una sonrisa por hoy.

Si el desamor te castiga el corazón otra vez,
y el pobrecito se encierra solo y ciego de querer.

Esta canción te regalo, con mi guitarra y un sol,
para borrar de tu cielo, toda nube de dolor,
y dibujar en tu alma, una sonrisa por hoy.

Si la mentira te alcanza aunque tenga patas cortas,
y mirás en tu camino y hay puras verdades rotas.

Esta canción te regalo, con mi guitarra y un sol,
para borrar de tu cielo, toda nube de dolor,
y dibujar en tu alma, una sonrisa por hoy.

10 - Chacarero

Como florece el valle como florece,
el paisaje se viste de blanco y verde,
esa flor del manzano como florece,
y la esperanza que reaparece.

La cosecha pasada es un mal recuerdo,
y a fuerza de pelearle duro al invierno,
trabajando la tierra con esperanza,
nunca te rindes fiel chacarero.

(ESTRIBILLO)

Pero que triste está la chacra en invierno,
que largas son tus luchas con las heladas,
y que solo te encuentras en el galpón,
maldiciendo al granizo que te ganó.

Te abrazas a la tierra con tanto afán,
que luchas aún sabiendo que sola estás,
y junto con la chacra florece tu alma,
de arado y pala de siembra y cura.

Como florece el valle como florece,
el paisaje se viste de blanco y verde,
esa flor del manzano como florece,
y la esperanza que reaparece.

RECITADO: “Ay valle de mi alma, si fueran por tus chacras, si vieran las acequias la
gente que trabaja, verían que están solos con lo poco que tienen, bebiendo su sudor
soñando amaneceres. Ay valle de mi alma, que tierra florecida, que linda primavera va a
ser cuando los hombres, aquellos que trabajan tu tierra con amor, reciban tu cosecha en
premio a su labor.”

11 - Tal vez

Amo los campos de viento,
de pastos y tornasol,
atardeceres tranquilos,
los álamos frente al sol.

Tal vez mañana no estén,
quizá el hombre y su cemento,
hayan sofocado el viento,
matando el atardecer.

Recuerdo el mar y su fuerza,
su azul y su inmensidad,
sus voces que nunca callan,
su arena su luz su paz.

Temo que mañana su agua,
no sea inmensa ni sea azul,
y que mi hermano no sepa,
de ese horizonte de luz.

Viejos bosques y montañas,
valles que acunan la vida,
mi Patagonia silencio y viento,
ríos y estrellas que brillan.

Tal vez mañana no estén,
quizá el hombre y su cemento,
hayan sofocado el viento,
matando el atardecer.